Consejos y trucos

Empezar con hilo nuevo.

Evita por todos los medios hacer nudos para unir los cabos, se formarían antiestéticos nudos por detrás de la labor.

Así se consigue un cambio de color invisible: En los bordes, dejar suelto el cabo del hilo antiguo y comenzar con el nuevo.

Luego, sólo hay que rematar con unos 3 cms de hilo a lo largo de los bordes, uno hacia arriba y otro hacia abajo.

En todos los casos es mejor empezar un ovillo nuevo al final de la vuelta.

“Coger el punto por detrás” significa que hay que coger el hilo en cuestión, del derecho o revés retorcido.


Léete toda la explicación hasta el final, antes de comenzar con el patrón. Con sólo interpretar mal una coma o paréntesis se puede malentender el patrón y dificultar la labor. Al leer el texto completo se comprende el significado más fácilmente.

Cuando en las explicaciones se incluyen varias tallas, subrayar la que nos interese con color. Te ahorra tiempo y algún posible error.


Lávate las manos siempre antes de empezar, las manos siempre están tocando todo y siempre contienen algo de impurezas por lo que podríamos manchar nuestra labor, y si es de algodón blanco se nota al final.


Si se teje con dos calidades distintas se ha de tener en cuenta:

  • El metraje indicado en la etiqueta del ovillo ha de ser lo más parecido posible.

No obstante, aunque no vayas a tejer con dos hilos distintos, teje una muestra, con el número de agujas que especifica. A veces no concuerdan el número de agujas o no te agrada como queda y podrás compararlo.

  • Mira las indicaciones sobre el cuidado de la lana. Éstas deben coincidir en ambos casos para evitar disgustos tras el lavado.


Para las manos demasiado resecas, van bien unas gotas de glicerina en las manos aún húmedas y masajear. Calidades como la viscosa, seda, etc., no soportan las manos ásperas.


Un libro de apuntes te ayudará en un futuro, si quieres alargar o variar alguna prenda. Así siempre tienes a mano las indicaciones sobre la lana, nº agujas, cuidados, muestra orientativa, etc…

Contador de vueltas: Se engancha al final de la aguja y te ahorra contar vueltas. Eso sí, no olvides en ninguna de las vueltas girar el marcador.


Cuando ovilles una madeja, no tenses mucho el hilo, déjalo a su amor, quedando así la flojedad que requiere la lana. De lo contrario estirarás el hilo y no quedará igual tu prenda.


A la hora de hacer una prenda ten en cuenta la tintada, compra la cantidad necesaria de un golpe, del mismo lote (escrito en la etiqueta).

Es mejor pecar de que te sobre lana. Luego puedes hacer algún complemento, como gorro, manoplas o bufanda. Si no puedes tener problema con la tintada.

Lee en la etiqueta los cuidados de la lana. Si carece de ella, lava muestra orientativa y observa cómo reacciona la lana tras el lavado.

Si quieres usar otra lana distinta de la que viene en un patrón, guíate por la composición y metraje de la misma. Y la muestra de orientación es imprescindible.


Tampoco es bueno, pinchar las agujas en el trabajo ya tejido cuando dejamos la labor para mañana. Puedes conseguir resultados no deseados. Ponle unos tapones, que venden para que no se salgan los puntos. El ovillo lo puedes sujetar así a las agujas y lo tendrás todo junto, pero introduciendo las agujas con cuidado y despacio para no atravesar hebras y que queden despeluchadas.

Termina las vueltas, no las dejes a la mitad, obtendrás un mejor resultado en el tejido. La tensión del hilo nos puede variar de un dia para otro. Tambien tiene que ver nuestro estado de ánimo (más nerviosas o más tranquilas)


Lavar las prendas a mano, estrujándolas, sin frotarlas, con agua fría y jabón neutro. Secarlas a la sombra, sobre las cuerdas. Así no se deformarán. Es aconsejable no usar lavadora y menos aún secadora. Ojo! la secadora encoge las prendas de lana aunque éstas no sean 100% lana.

Guárdalas en el armario dobladas siempre, pues en perchas tienden a deformarse también.

Cómo se hace la muestra orientativa:

Haz una prueba según la muestra indicada en la etiqueta de 15 x 15 cm. aprox. Haz una plantilla con un trozo de cartón de 10 x 10, o simplemente apáñate con el metro.

Colocas la plantilla encima y podrás contar fácilmente los puntos y vueltas.

Si la muestra es demasiado pequeña tendrás que trabajar con agujas más gruesas. Si es más grande, agujas más finas.

Después con todas las muestras que vas haciendo con una prenda y otra, se puede tejer una manta patchwork, o tipo afgano por ejemplo. Aunque yo personalmente lo que hago es deshacer la muestra para no estropear lana 😉

¿Tendencia a trabajar los puntos demasiado apretados?

Prueba a tejer con agujas 1/2 número más gruesas. Así la labor te quedará más uniforme.

Mira también la tabla de equivalencia de las agujas